Darth Vader en el metro

¿Cómo reaccionarías si en tu trayecto habitual por el metro te encontraras con personajes de Star Wars? Pues gracias al grupo IMPROV Everywhere sabemos como han reaccionado los usuarios del metro de New York City:

Y aquí tenéis el “Behind the Scenes”. Genial el final con Darth Vader moviendose ligeramente al ritmo de Imagine!

Visto en: Punto Geek

La crisis ha llegado a la oficina

Pues sí, ya no cabe duda: la crisis ha llegado a mi trabajo.

Y no lo digo porque todos los departamentos hayan reducido su presupuesto en un 15%. Ni por los 25 despedidos de la última semana. Ni porque ahora tengamos que demostrar que realmente somos productivos. Nada de eso.

Los empresarios se escudan en las crisis para poder despedir gente y reducir costes. En epoca de crisis todo está conectado, absolutamente todo. Da igual a que sector te dediques, si hay crisis en la construcción y tu eres una empresa distribuidora de fármacos también te afecta. Está claro, la gente ha dejado de comprar aspirinas ya que se ha dejado de construir pisos. Claro como el agua.

Seguir leyendo »

Gnarcade

Si eres un aficionado al skate y al snowboard y también de los juegos clásicos no puedes perderte el siguiente vídeo: La gente de KNIFE SHOW han montado un vídeo donde lo juntan todo. Cuando he visto el final casi se me cae una lagrima de la risa!

Gnarcade from Mike Benson on Vimeo.

Visto en: Pixfans

La Frase de Bender

¡Qué horrible pesadilla! ¡Unos y ceros por todas partes! Hasta me pareció ver un 2


El fin de un mito – Un día en la playa

Para los no iniciados con Antonious aquí tenéis la parte 1 y la parte 2

Se juntaron en el bar a las 14:00h para ir a la playa. La hora ideal para conseguir un bonito bronceado o pillar una insolación y quedarte en el sitio. Estaban los tres: Markus, Valentino y por supuesto Antonious.

Valentino era un joven taekwondista alto y fibrado. Muy avispado y curioso, siempre dispuesto a correr nuevas aventuras y escaparse del bar donde estaba recluido.

Markus era policía por vocación. Amigo de sus amigos, le gustaba reírse con ellos pero no de ellos. Aprovechaba cualquier ocasión para sacar a relucir su hilarante y refinado sentido del humor, siempre sin ofender y evitando la broma fácil. De una ética y moral envidiable, sin ninguna duda era el más cuerdo de los tres. Todavía se pregunta qué le llevó ese día a la playa.

Antonious conducía su flamante R11, a su derecha lo acompañaba Markus con sus Rayban de poli malo. Detrás estaba Valentino y junto a él todo lo necesario para no aburrirse en la playa: una pelota de playa Nívea, raquetas de madera y un balón de volley. Seguir leyendo »

Dudas e indecisiones

No sé. Puede que sí, puede que no. Tal vez. No estoy seguro. Es posible. Quizás.

Respuestas que no dicen nada, o mucho según la pregunta. Dudas. Sigues dudando. No sabes que hacer, una disyuntiva delante de ti y no acabas de decidirte por ninguna opción. No te convence ninguna alternativa y acabas eligiendo la que menos te desagrada. Y fracasas. Siempre fracasas.

Te preguntas si elegiste bien, si era la opción correcta. Entonces empiezas a divagar. Te imaginas cambiando tu elección, piensas como habría sido siguiendo cualquier otro camino. Casi siempre llegas  a la misma conclusión: me equivoqué, tendría que haber escogido B o C, nunca A.

Seguir leyendo »

Cogiendo el tren

Me gusta mucho ir a trabajar en tren ya que así consigo dedicarle casi una hora al día a leer. En el mes y medio que llevamos de año, ya me he leído 4 libros:

  • El proceso, de Franz Kafka
  • La caza del carnero salvaje, de Haruki Murakami
  • Música de cañerías, de Charles Bukowski
  • Asfixia, de Chuck Palahniuk

La gran sorpresa ha sido descubrir a Chuck Palahniuk, autor también de “El Club de la Lucha”. En breve os haré una pequeña reseña de “Asfixia”.

No esta nada mal leer 4 libros en apenas mes y medio, todo esto gracias a ir en tren al trabajo. Además del placer de la lectura, utilizar el tren como transporte público tiene más ventajas: casi nunca llega tarde, hoy día tenemos un tren cada 5 minutos, el trayecto siempre dura lo mismo, es menos contaminante y además puedes echarte una cabezadita si te apetece.

Pero, como en muchos otros  aspectos de la  vida, no todo puede ser bueno. Y no me refiero al precio de la T10 que cada vez está más cara, ni al precio del billete sencillo que ese ya es para flipar. Me refiero a la gente o a las personas, como quieras llamarlo. Bajo mi punto de vista hay dos tipos de personas que cogen el tren: los que molestan y los que son molestados. Seguir leyendo »

La Señal

No creo que la gente cambie. Simplemente creo que las personas evolucionamos. Algo totalmente normal dado que día a día vamos teniendo nuevas experiencias que nos hacen cambiar nuestros puntos de vista o nuestra actitud.

Evolucionamos poco a poco, casi sin darnos cuenta, pasito a pasito. Normalmente no reparamos en nuestra propia evolución, ni tampoco de la de nuestros amigos más cercanos. Como dijo Chuck  Palahniuk en su libro Asfixia(totalmente recomendable), nos damos cuenta de los cambios de nuestros amigos cuando nos separamos de ellos y volvemos a verlos al cabo del tiempo. Esto puede deberse a que nuestras pequeñas evoluciones internas son muy sutiles y con el día a día no lo percibimos como tal.

Cuando estamos algún tiempo sin ver a alguna persona nos damos cuenta de estos pequeños cambios. Pero si preguntamos a alguien cercano a esa persona, probablemente nos dirá que está como siempre, que no ha cambiado nada en absoluto.

Quizás la pregunta más importante sea el porqué de esta evolución. Normalmente son pequeños detalles de nuestra vida cotidiana los que nos forman como persona. Obviamente la edad y la experiencia tienen un valor importante, ya que con ello empiezas a desarrollar un sexto sentido al repetirse situaciones vividas en un pasado no muy lejano. También cambios bruscos e inesperados como un accidente, una separación traumática o la muerte de un familiar son hechos que hacen que nos preguntemos ciertas cosas, esto también suele venir con la edad ya que casi todos hemos vivido o viviremos situaciones como las descritas anteriormente. Seguir leyendo »

Tortura visión

Nunca he tenido la ocasión de intentar hacer una reserva en El Bulli de Ferrán Adrià, pero creo que tiene la misma lista de espera que mi hermana para cortar el pelo. Es algo complicadísimo: la luna tiene que estar en cuarto menguante y el cielo perfectamente despejado. Después debemos cerciorarnos de que Sagitario esté en la casa de Virgo y Plutón  visible desde Sirius, cosa altamente improbable. Una vez se cumplen estos requisitos puedes probar de llamarla por teléfono e intentar concertar una cita. Si tienes suerte y no tiene nada que hacer en los próximos 2 años, te cortará el pelo.

La verdad es que no lo entiendo, si tuviera que hacerme la permanente o unas mechas pelirrojas con reflejos rubios tendría sentido. Pero es que yo de pelo no ando muy sobrado la verdad. Quizás sea que por el poco pelo que tengo, tiene que hacer una especie de ingeniería de obras y caminos en mi cabeza para disimular las entradas. Aunque creo que disimular las entradas ya es altamente difícil, por no decir imposible. Seguir leyendo »

El fin de un mito – Parte 2 – Antonious

Segunda parte de “El fin  de un mito”. Aquí la pimera parte.

——————————————————————————————————————————————————

Desde los 16 hasta los 20 años Capini, perdón, el Gran Capini se especializó en todo tipo de frikismos. Llegó a ser un experto jugador Age of Empires(con todas sus expansiones), Starcraft, Tactical Ops, Unreal Tournament, Street Fighter(en todas sus versiones) y todos los Tekken. Durante un tiempo estuvo liderando diversos ejércitos de Warhammer Fantasy y 40.000, llevándolos siempre a la victoria. Su equipo de BloodBowl ganó todas las competiciones en las que participó, incluida la Blood League. También jugaba a rol. Pero a rol de verdad, el de matar gente. Finalmente llegó a los 21 años convertido en un mago de nivel 80. Conocía una infinidad de hechizos y también dominaba el arte de las armas cortas, en especial la daga.

Como todos los frikis, Capini solo tenía una idea en su cabeza: dominar el mundo.
Para conseguir su objetivo tenía la necesidad de conseguir un buen equipo. Los grandes lideres son aquellos que se rodean de los mejores. Siguiendo esta máxima Capini salió a reclutar voluntarios que desearan unirse a su causa.
Camino del parque se encontró con lo creyó ser un boxeador y su entrenador, el mismísimo Poli Díaz.

-No sabía que Messi también fuera boxeador, ¿le va mejor que en el fútbol?

-No es Messi, se parece pero no lo es. Se llama Antonius y es una joven promesa. Lo estoy preparando para que sea el sparring de John Cobra. Creo que estará listo en un par de meses.

-¿Ya crees que será capaz de derrotar al mítico John Cobra?

-Idiota, no quiero que gane. Va a hacerle de sparring y me voy a sacar una pasta con ello.

Capini rescató a Antonious de Poli Díaz con la intención de que se enrolara en su equipo. Antes de despedirse del potro de Valleca, Capini le lanzó el hechizo de la disfunción eréctil y Poli tuvo que abandonar su prometedora carrera en el cine X.

-Antonious, soy el Gran Capini. Quiero dominar el mundo y que te unas a mi. Yo te enseñaré todo lo que sé y juntos podremos ser los amos del universo.

-Por mi sí, pero tengo una condición.

-¿Cuál?

-Los peces.

-¿Los peces?

-Sí. Los peces. No quiero que los peces sean dominados. Mi piso es una pecera gigante donde tengo peces de todas las clases: peces disco, kois, barbos tigres, peces besadores(mis preferidos), dardos de fuego, un Oscar que no hace más que comerse a los pequeños, un par de truchas, cangrejos, sardinas, un pez martillo, gambas, dos arrecifes de coral, mejillones, anchoas, tres medusas, una familia de langostas, delfines, dos tiburones, una ballena y un león. Este último esta algo pachucho, pero espero que mejore. Me gustan mucho los peces, no quiero que les pase nada. También me gusta mucho la montaña. Acostumbro a salir con la bici todas las tardes de agosto. A las 3 de la tarde es la mejor hora para mí. Todo ese sol dándote de lleno, temperaturas sofocantes y a sudar como un pollo. Alguna vez he tenido alguna indisposición pero lo he llevado bastante bien. Un día me …

-Vale vale. Lo pillo no hace falta que…

-Espera, espera que esto es gracioso.

-Como digas una palabra más te devuelvo con tu amigo el potrito de Vallecas y te vas a pelear con John Cobra. Y luego mataré todos los peces.

-Vale, vale.

-Tengo una habitación libre, te instalarás allí. Ni una palabra más.

-Perfecto.

Capini se levantó al día siguiente con la intención de desayunar e ir al gimnasio con Antonious. Preparó un buen desayuno para los dos. Café, zumo de naranja, tostadas y algo de fruta. Metieron todas sus cosas en sendas mochilas y se dispusieron a abandonar el piso. Antes de irse, Capini se dirigió a la nevera para llevarse un par de yogures para el almuerzo. La sorpresa fue que se encontró con todos los yogures ¡¡vacios!!. Estaban en la nevera pero su interior había desaparecido misteriosamente. Además, estaban colocados estrategicamente de manera que a simple vista todo parecía normal.

-Antonious, ¿sabes algo de los yogures que había en la nevera?

-Yo… sí… esto es que… te espero en el gimnasio!!!!

Acto seguido se fue corriendo. Tampoco hay que darla tanta importancia-pensó Capini- son yogures simplemente-, si luego me trae una pizza ya me quedo contento.
Al llegar a la sala de máquinas se encontró con Antonious. Llevaba puesto unos náuticos, unos dockers de un tono beige y un polo Ralph Lauren que era la envidia de todo el gimnasio.

-Tonius, ¿qué ropa te pones para hacer deporte?

-¿Qué pasa? Anda que no voy cómodo. ¿Y lo que luzco qué?

-Ok, ok. No te preocupes. ¿Para luego qué te has traído?¿El esmoquin? Da igual, no me lo digas. Haz tu rutina, nos vemos fuera en 3 horas.

Antonious se quedó solo en la sala de máquinas y fue a la zona de pesas dispuesto a machacarse los bíceps. Hizo un par de series y pronto se aburrió de estar delante de un espejo mirando esos movimientos repetitivos. La verdad es que ya estaba cansado y pronto se interesó por un chaval, bajito pero muy fuerte, que estaba haciendo press banca al fondo de la sala. Al acercarse se dio cuenta de que ya lo conocía, era Agostino, un antiguo amigo de la EGB.

Agostino estaba calentando con unos 250Kg. Normalmente entrena con más de 350Kg pero esta era su primer serie y no quería forzar. Tonius se agachó y fue acercándose lentamente. Una vez situado detrás suyo, pegó un salto y mientras gritaba “Uhhhh!!!” empezó hacerle cosquillas. El cuerpo de Agostino se convulsionó del susto, perdió el control de su poderosa fuera y no pudo aguantar más todos lo kilos que tenía sobre sus pectorales. Sus brazos cedieron y la barra le cayó justo en el cuello. Por suerte era tan fuerte que tenía hasta la nuez desarrollada y casi no sintió el golpe. Pero todo ese peso le dificultaba la respiración y ya empezaba a ponerse morado por la falta de oxigeno. A todo esto, Antonious seguía haciéndole cosquillas en los pies, sin darse cuenta de lo que estaba sucediendo. En un último intento de liberarse de la barra fija, le pegó una patada a Tonius, el cuál por fin se dio cuenta de lo que estaba pasando. Intentó ayudarle pero no conseguía levantar todo el peso. Antonious recordó entonces las enseñanzas de su maestro Poli Díaz y al grito de “Viva el potro de Vallecaaaas!!!” consiguió levantar lo justo la pesa para que Agostino pudiera escapar. La mala suerte llegó cuando al soltarla, el sistema de seguridad que aguanta los discos cedió y cayeron a su pie derecho.

Agostino se encontraba ante la disyuntiva de alegrarse por no haber muerto en el momento o bien terminar de rematar a Antonious ahora que no podía correr. Se lo pensó durante bastante tiempo y al final decidió irse sin mediar palabra.

Mientras tanto Capini ya hacía rato que había terminado su entrenamiento especial. Decidió ir al bar, el entorno donde se encuentra más cómodo, a tomarse una cerveza mientras esperaba a su compañero. A los pocos minutos apareció Antonious cojeando con un precioso chándal fucsia de tactel. Le iba a preguntar sobre su vestuario y la cojera pero Antonious se le adelantó:

-Mira que la gente es rancia y desagradecida. Me he encontrado con antiguo compañero y he ido a saludarlo. He visto que estaba algo aburrido allí solo y le he gastado una pequeña broma. Le he pegado un sustito de nada y se ha vuelto como loco, incluso se le han caído las pesas. Le he salvado la vida y encima me voy lesionado por ayudarle. Y el tío no me ha dado ni las gracias!!! Se ha quedado delante mío, con los ojos llenos de ira durante unos segundos y luego se ha marchado. Tendrá poca vergüenza, de desagradecidos esta el mundo lleno, lo que yo te diga. Esto me recuerda la vez que fui en bici…

-Vale, vale. Vamos a comer y a echar una siesta, que esta noche saldremos un rato.

Dicho y hecho. Por la noche se dirigieron a la discoteca de moda del momento: Flaps. Allí se encontraron con la creme de la creme del barrio. No faltaba ni uno, lo mejorcito de cada casa estaba allí.

-Tonius, ¿te hacen unos chupitos de vodka?.

-¿Vodka? Eso no es ná, eso no es ná. Me tomo los que quieras!

Gracias a los chupitos se sentían alegres y seguros. Rebosaban confianza en sí mismos y hasta se creían graciosos y simpáticos.

-¿Cómo lo llevas Antonious? Una ronda más y vamos a atacar a esas dos de la barra, ¿ok?

-Vale, vale. Estos chupitos no hacen nada, uno más y a por ellas!

Al grito de “a por ellas” se tomaron los últimos lingotazos de la noche. Capini se dirigió decididamente a una de las chicas con las que habían establecido contacto visual previamente.
-Hola preciosa. Me he dado cuenta de que llevas un rato mirándome sin parar. Supongo que te habrás quedado prendada de mi, pero no quiero nada serio. Si quieres follamos, es mi única propuesta.

-Gilipollas, te estaba mirando porque tu amigo está medio muerto en el suelo, justo al lado de barra. Serás creído de mierda, si quieres follar te vas a la Farriol, te compras un cruasán de jamón y queso recién hecho y lo vacías. Eso lo único caliente que vas a pillar esta noche, imbécil!
Efectivamente, Antonious estaba al borde del coma etílico y Capini fue a su rescate. Lo cargo a los hombros y lo sacó fuera del local. Durante la vuelta a casa, Antonious no paraba de repetir “esto no es ná, esto no es ná”. Consiguieron llegar a casa sin que los parara la policía, cosa de agradecer.
Después del primer día con Antonious, Capini llego a una conclusión: dominar el mundo va a ser más difícil de lo que pensaba… quizás sea mejor ir a la playa…

WordPress Themes